Tutoriales

Cómo forrar libros de texto con papel adhesivo (y sin rastro de burbujas)

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Si hay una tarea del todo tediosa de la que parece que los padres no pueden librarse año tras año, sin duda es de forrar libros de texto con papel adhesivo.

Hacerlo sin burbujas, te define como un maestro y distingue a tus hijos de sus compañeros porque llegarán a final de curso con el libro intacto.

Por el contrario, una mala práctica a la hora de forrar los libros de texto los dejará llenos de burbujas que tarde o temprano explotarán, dejando flecos que harán el estropicio cada vez más grande.

Además, mientras no exploten, tus hijos tendrán otro motivo más para distraerse cuando tengan los libros delante. Pocas cosas hay tan placenteras cuando eres un niño que jugar con burbujas de aire para intentar explotarlas.

Como no queremos eso, y nuestro objetivo es ayudarte a que puedas conservar los libros de texto de tus hijos o cualquier otro libro que quieras forrar con papel adhesivo, hemos preparado una guía práctica que te enseñará cómo forrar libros de texto con papel adhesivo.

Útiles necesarios para forrar libros con papel adhesivo

Para llevar a cabo esta labor, anota las “herramientas” imprescindibles:

Cómo forrar libros de texto paso a paso

Paso 1 – Coloca papel forralibros en la mesa

Pon una hoja de papel de contacto sobre una mesa con el lado del papel hacia arriba. Asegúrate de que la cara del papel esté hacia arriba.

Paso 2 – Sitúa el libro sobre el papel adhesivo para forrar

Pon el libro en el papel con el bloque de texto con 2,5 cm de sobra. El bloque de texto es el extremo opuesto del lomo.

Coloca este borde paralelo al final del papel. Deja un espacio de 2,5 cm entre el libro y el final del papel para que tengas espacio para envolver el plástico sobre la cubierta interior.

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Paso 3 – Dibuja una línea a lo largo del lomo del libro

Coge el libro, ponlo con el lomo sobre el papel, y calca cuatro líneas por sus bordes, para saber el área que necesitas.

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Paso 4 – Da la vuelta al libro sobre la línea que dibujaste

Imagina que la línea forma una bisagra para que la columna gire. Da la vuelta al libro al otro lado de la línea de modo que el lomo aún quede frente a la línea. Luego, coloca el libro de manera que quede paralelo a la línea.

Paso 5 – Corta el papel a 5 cm del lateral del libro

Mide 5,1 cm desde el final del bloque de texto. Luego usa un par de tijeras afiladas y corta la hoja de papel de contacto del rollo.

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Paso 6 – ¡Llegó el momento clave! Adhiere el papel al libro

Empieza pegando la parte del lomo del libro. Coge una regla y repasa de arriba abajo todo el lomo del libro. Sostén el libro hacia abajo para que no se mueva mientras “peinas” toda la zona para no dejar burbujas.

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Sigue con la regla mientras quitas el papel de contacto y vas dejando salir el adhesivo. Conforme se va pegando, la regla repasa la zona para no dejar burbujas.

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Si has seguido los pasos de este breve tutorial sobre cómo forrar libros de texto, no solo el resultado te habrá sorprendido, sino que a partir de ahora empezarás a amar el papel adhesivo para conservar mejor los manuales de estudio.

Tipos de papel para forrar libros

En el campo del papel para forrar libros encontramos muchos tipos distintos. Por ejemplo, hay cubiertas de papel reutilizables, y otras permanentes como las adhesivas. Es más, existen modalidades de papel más rígidos, otras más flexibles.

Otro tipo de papel para forrar libros muy usado es el de vinilo (PVC). Este tiene la ventaja de ser muy suave, por lo que se adapta fácilmente y también es económico.

También hay papel para forrar libros de poliéster. Este material crea una película químicamente estable, libre de ácidos y muy fuerte con alta resistencia interna. Su uso está recomendado para labores de archivo.

Las bolsas forralibros son un tipo de forro de libros sin adhesivo y transparentes. Permiten forrar el libro de una forma no permanente, ofreciendo protección y en muchas ocasiones puede convertirse en la solución más rápida cómoda y que más se adapte a tu necesidad de proteger tu libro o trabajo.

Por último, el papel para forrar libros de polipropileno crea una película económica, químicamente estable, libre de ácidos, suave y flexible.

Y el mejor papel para forrar libros es…

Se recomiendan cubiertas laminadas flexibles más económicas para libros de bolsillo de uso a corto plazo, como ediciones actualizadas anualmente o libros de bolsillo de autor populares.

Asimismo, las cubiertas laminadas rígidas quedan perfectas para forrar libros de bolsillo de no ficción y gran tamaño que se está agregando a la colección permanente de la biblioteca y se guardará junto con los libros de tapa dura.

En el caso de los libros de texto, una excelente opción son las cubiertas reutilizables, de igual modo que en manuales de consulta habitual donde el forro se actualizará o reemplazará anualmente porque el libro se manipula con frecuencia.

Por un lado, los papeles de tipo cubierta reutilizables son fáciles de aplicar, ahorran tiempo de procesamiento y están disponibles en varias alturas con anchos regulables. También proporcionan una buena protección para los libros y se pueden quitar y reutilizar sin dañar el libro.

Por su parte, las hojas de papel para forrar libros con papel adhesivo permanentes están disponibles en estilos rígidos o flexibles. Hay hojas pre-cortadas, pero ya se trate de hojas o rollos, ambas opciones requieren recortes para un ajuste exacto al libro. Son permanentes.

En cualquier caso, es evidente que el mejor resultado se obtiene con el papel adhesivo para forrar libros de texto de toda la vida. Lo que merece la pena es saber cómo aplicarlo para no dejar burbujas.

Es lo que diferencia a quienes pueden conservar los libros para pasarlos a hermanos, primos y amigos generando un ahorro, quienes pueden llegar a los exámenes finales con los libros en perfecto estado, y los que, por el contrario, acaban con el libro destrozado y sin poder darle más uso del justo y necesario para aprobar.

Del mismo modo, no es mala idea forrar los libros que no sean académicos, independientemente de si tienen tapa dura o blanda, para asegurarte que duran años sin que tengan más problemas de deterioro.

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